Un justo pago a la experiencia
Al término de sus estudios de administración, Apolinaria Espinoza decidió dedicarse al rubro del tejido confiada en su experiencia.
El rostro de Apolinaria Espinoza dibujaba cansancio y emoción. El Perú Moda 2010 estaba a unas horas de inaugurarse y aún no había terminado de colocar todos los modelos de sus prendas en las paredes de su stand.
El miércoles 28 de abril llegó temprano a la Fortaleza del Real Felipe (Callao). Estaba contenta porque era la mejor oportunidad para que empresarios de diversas naciones aprecien su trabajo.
Aunque junto a otros colegas empresarios de Huancavelica exporta chullos, chalinas, guantes y chompas tejidas con lana de alpaca a Estados Unidos, lo hace a través de intermediarios. “Queremos ampliar nuestra oferta exportable y luchar por hacerlo directamente, aunque nos demande tiempo y esfuerzo”.
Con el tejido de prendas, Apolinaria ganó dinero para costear sus estudios de Administración en Huancavelica. Su deseo era acompañar a otros en la conducción de sus negocios, pero una mala experiencia le hizo cambiar de idea.
Mientras se ganaba la vida tejiendo chompas, Apolinaria se molestó muchas veces porque no le pagaban al día y menos valoraban sus cualidades de artesana.
Así que en vez de lamentar su mala suerte, encontró la fuerza para organizar en el 2005 junto a sus padres y tíos “Allin Ayllu Llapan Ima Ruracc”. A Apolinaria S/.500 le sirvieron para comprar sus primeros materiales. Al mes hace una reinversión de S/.3 mil.
“Como ya terminé mis estudios, estoy poniendo toda la energía para sacar este negocio adelante y no fallarle ni a mi familia ni a las 30 personas que dependen de nosotros”.
Cada 30 días, “Allin Ayllu Llapan Ima Ruracc” produce un promedio de 300 chullos, 400 chalinas, 500 chompas y 200 pares de guantes. “Nuestras piezas se venden entre S/.20 y S/.70”.
Trabajar con diseños ha sido un dolor de cabeza para Apolinaria. “Los diseñadores cobran muy caro, así que nuestras creaciones es la suma de muchas creatividades. Todos aportamos ideas y así estamos saliendo adelante”.
“En el rubro del tejido se requiere atender los detalles y saber los problemas de la lana de alpaca, que sede con el tiempo. Por eso nosotros ajustamos los puntos cuando tejemos”.
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GESTIÓN – 10/05/10