EE.UU.: derrame de petróleo amenaza reservas naturales
El mandatario estadounidense, Barack Obama, decidió frenar su programa de perforación petrolera costa afuera.
Un gigantesco derrame de petróleo en el Golfo de México bañaba el viernes las costas de las reservas naturales de Luisiana, mientras el Gobierno luchaba por contener lo que podría convertirse en uno de los peores desastres ecológicos de la historia de Estados Unidos.
Mientras las primeras olas de la marea negra teñían las marismas y las aguas bajas del delta del Misisipi, la Guardia Costera desplegó miles de metros de barreras absorbentes a lo largo de la ribera de los estados en riesgo en una acción desesperada por prevenir que el crudo llegue a la tierra.
“Seguimos trayendo todo lo que tenemos para intentar frenar al derrame”, dijo Sally Brice-O’Hara, contralmirante de la Guardia Costera a CNN.
A pedido del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, el secretario del Interior, Ken Salazar, y la Administradora de la Agencia de Protección Ambiental, Lisa Jackson, sobrevolarán el área afectada el viernes.
La fuga diaria de crudo desde el pozo está estimada ahora en 5,000 barriles por día, o cerca de 795,000 litros, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Cinco veces más crudo del que se pensaba inicialmente.
El incidente forzó a Obama a frenar su programa de expansión de la perforación petrolera costa afuera, debido a su alta sensibilidad política. En marzo, había revelado sus planes de hacer una ampliación limitada, en parte para ganar apoyo del partido Republicano a su legislación sobre cambio climático.
La Casa Blanca dijo el viernes que no permitirá nuevas perforaciones hasta que se analice las circunstancias en que explotó y se hundió la plataforma la semana pasada.
Obama, prometió “usar todo recurso disponible” y el Ejército se movilizaba para ayudar a contener la expansión del derrame, que tiene 193 kilómetros de ancho, y dejó en claro que BP, con sede en Londres y dueña de la mayor parte del pozo petrolero submarino, debía asumir los costos de limpieza.
El presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, dijo que la firma asumirá toda la responsabilidad y que pagará los reclamos legítimos ligados a los daños producidos por la pérdida, que derrumbó las acciones de la petrolera y de todas las compañías vinculadas al desastre medioambiental.
REUTERS – 30/04/10