EE.UU.: derrame petróleo crea temores a pesca y turismo

La filtración de crudo desde un pozo que reventó frente a la costa de Luisiana genera alarma ecológica.

Empresas de los sectores pesquero y turismo en el noreste de la costa estadounidense del Golfo de México temen que un enorme derrame de petróleo pueda estropear su sustento si llega a la orilla.

La amenaza no pudo llegar en peor momento, en vista de que la temporada de ostras está por terminar y dar paso a la de camarones.

Para Joe Jenkins, dueño de Crystal Seas Oysters, una fábrica procesadora de ostras y camarones en la ciudad costera de Pass Christian en Misisipi, no queda otra opción que esperar que el desastre no llegue.

“Es tiempo de que los camarones comiencen a salir y de que los atrapemos”, dijo Jenkins. “Un derrame de petróleo los matará a todos”, agregó.

Cerca de 100 botes trabajan en Pass Christian, uno de los puertos más ocupados en la costa del Golfo de Misisipi.

Mientras la Guardia Costera y la empresa petrolera BP Plc luchan por contener la filtración desde un pozo que reventó frente a Luisiana, estados del este utilizan cortafuegos y otras medidas para proteger sus líneas costeras.

El derrame, cinco veces mayor de lo que fue evaluado en un inicio, amenaza las costas del este en Luisiana y también podría afectar las aguas costeras en Misisipi, Alabama y el noroeste de Florida.

La Alianza Sur de Camarones dijo esta semana al Servicio Nacional de Pesqueras Marinas en Washington que podía ayudar con la prevención y limpieza.

Deborah Long, portavoz de la alianza comercial sin fines de lucro, dijo que “el momento en que ocurra esto podría ser horrible”.

Los desembarques estadounidenses de camarones fueron valorados en 442 millones de dólares en el 2008, un 2 por ciento por encima que en el año anterior, según el Servicio Nacional de Pesqueras Marinas.

Sin embargo, la industria ha sido golpeada por importaciones menos costosas y la caída de los precios internacionales, indicó Long.

En esta época del año, los camarones salen al mar desde estuarios terrestres donde desovan. La industria teme que un viento sur pueda mantener el petróleo frente a la costa y los camarones lleguen a la mancha, comentó Long.

REUTERS – 29/04/10