FARC secuestra a 5 trabajadores petroleros en Colombia

Rapto de los empleados de una filial de la Occidental Petroleum se produjo cerca a la frontera con Venezuela

Cinco trabajadores de una empresa de servicios petroleros fueron secuestrados el sábado por rebeldes izquierdistas en el noreste de Colombia, cerca de la frontera con Venezuela, informó el Ejército, que lanzó una operación por aire y tierra para rescatarlos.

El secuestro de los obreros por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que trabajan para empresas contratistas de la filial en Colombia de la estadounidense Occidental Petroleum se produjo en una zona rural del municipio de Tame, en el departamento del Arauca.

El incidente muestra el riesgo que aún enfrenta el sector petrolero pese a las mejoras de seguridad implantadas por el Gobierno.

Otro trabajador que fue secuestrado en el mismo hecho logró escapar cuando el vehículo en el que era transportado volcó por exceso de velocidad y horas después fue encontrado escondido por una patrulla del ejército.

“Llegó el frente 10 de las FARC, los retuvo, los secuestró, creemos que con fines extorsivos”, dijo el gobernador del departamento de Arauca, Luis Eduardo Ataya.

El secuestro se produjo horas después de que rebeldes del Ejército de Liberación Nacional dejaron en libertad a tres activistas políticos que habían secuestrado en esa región del país la semana pasada, poco antes de las elecciones legislativas.

El comandante de la décima octava brigada, general Rafael Neira, ofreció una recompensa de 25,000 dólares por información que permita rescatar a los trabajadores petroleros.

El departamento del Arauca, una próspera zona petrolera y ganadera, es una de las regiones del país en donde aún la guerrilla mantiene una presencia importante y resiste una ofensiva lanzada por el presidente Alvaro Uribe.

La estrategia de Uribe, en medio de la que han muerto importantes comandantes rebeldes mientras que miles de combatientes han desertado, redujo la capacidad militar de las FARC, que pasaron de tener unos 17,000 hombres en armas a unos 9.000 en la actualidad, de acuerdo con fuentes de seguridad.

El dispositivo de seguridad impulsado por Uribe también permitió reducir los asesinatos, las masacres, los secuestros y los ataques contra la infraestructura petrolera y energética del país, blanco preferido de la guerrilla en medio del conflicto interno.

Tropas del ejército mantienen una operación por aire y tierra en persecución de los guerrilleros, en un esfuerzo por rescatar sanos y salvos a los rehenes.

Por su parte, el presidente Uribe pidió el sábado a los comandantes militares intensificar las operaciones para capturar al máximo comandante de las FARC, Alfonso Cano, quien al parecer se esconde en una zona montañosa del suroeste del país.

“Ese bandido de Alfonso Cano creyó que se podía quedar ahí toda la vida, secuestrando a los tolimenses y mandando a que los asesinaran. Nos quedan 139 días y 139 noches, apreciados generales. Breguemos a dar con él, y que los colombianos nos sientan en estos 139 días con más bríos, con más ganas de acabar con los bandidos”, afirmó el mandatario.

Reuters 20/03/2010