Una inversión con amor maternal

Aunque María Elena Medina tiene solo un hijo, su negocio Scrawling le ha permitido sentirse una Blanca Nieves, de la moda.

Cuando María Elena Medina Orosco (39) tuvo su primer hijo a los 30 años brincó de felicidad. Durante tres meses, su tiempo lo consumió el recién nacido.

Pero luego tuvo que volver al trabajo y su corazón de madre entristeció. “Siempre lo encontraba dormido”. Fue cuando se dijo: “No voy a disfrutar a mi pequeño”.

Ella se “muere” por tener una familia grande, pero “diversas circunstancias” se lo han impedido. Una manera de llenar ese vacío maternal, confiesa, fue crear “Scrawling” con US$ 12 mil de inversión.

“Diseño ropa para niños de tres a 12 años de edad que cuestan entre S/.35 y S/.100”. Ya realizó un desfile de moda infantil en la segunda expoferia que organizó la Cámara de Comercio de Lima (CCL).

María Elena disfruta mucho su incursión en el rubro del diseño de modas, pues le permite rodearse de niños y hacer lo que tanto le gusta: vestirlos coquetamente.

No se arrepiente que para crear “Scrawling” haya tenido que renunciar a una fructífera realización profesional en la carrera de administración de empresas.

Su negocio vio la luz en el 2009, pero la empezó a gestar desde siempre. La lucha para María Elena es constante. Ella vive en Surco, pero a diario debe emprender viajes a Los Olivos, San Juan de Miraflores y Santa Anita.

Como apunta a la exclusividad. “Mis modelos no se repiten. Son únicos”.
Es por eso que los confeccionistas “la ponen a la cola”, pues hay otros que “manejan cantidades de un solo modelo, y a los talleres les es más práctico”.

Pero María Elena no se amilana ante las dificultades. “Son cosas que pasan y que todos los emprendedores afrontan. Mi objetivo es seguir creciendo y nada me apartará de ese rumbo”.

“Estoy concentrada en lo que será la colección de otoño-invierno 2010. Quiero buscar mercados en el interior del país y en el extranjero”.

GESTIÓN – 02/02/10

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