Japón reduciría su plan de gasto
Esta medida le impondría una mayor presión al banco central del país asiático.
El Gobierno japonés probablemente reduzca los planes de gasto prometidos en su campaña electoral, mientras trata de mantener bajo control el presupuesto del próximo año.
A su vez, le impone una mayor presión al banco central para que evite una recaída en la recesión el próximo año producto de la deflación.
El gobernador del Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés), Masaaki Shirakawa, dio pocas pistas el jueves sobre sus alternativas, aunque se comprometió a que el banco central actuará rápida y decididamente si ve inestabilidad en los mercados financieros.
El Gobierno y el BOJ se han enfrentado en el último tiempo respecto a cómo enfrentar la deflación, que según los estudios del banco central durará al menos tres años, dada la inquietud de las autoridades respecto a una eventual retracción de la economía, justo en momentos en que trata de salir de la crisis mundial.
El BOJ cedió a la presión este mes, al llamar a una reunión de emergencia para anunciar una nueva facilidad de financiamiento de corto plazo y la semana pasada se definió contra la deflación al declarar que no tolerará ni siquiera la inflación cero.
Ahora, con la decisión gubernamental de reducir sus planes de gasto, que podría apaciguar los temores de los inversionistas y conservar sus calificaciones crediticias, la pelota podría una vez más pasar a manos del BOJ.
Las diferencias sobre el presupuesto y otras decisiones ya han minado la popularidad del Gobierno. Los ministros del gabinete han dicho que esperan aprobar el viernes el presupuesto del próximo año.
El primer ministro Yukio Hatoyama abandonó el lunes un compromiso de campaña de abolir un recargo a la gasolina con el fin de elevar los ingresos fiscales y mantuvo su plan de emisión de nuevos bonos en el año fiscal que parte el 1 de abril de más de 44 billones de yenes (482,000 millones de dólares).
Japón arriesga una rebaja en su calificación de Fitch si pide más préstamos.
El plan de gastos del 2010/11 podría exceder los 92 billones de yenes, dijo el jueves un legislador de un pequeño partido de la coalición oficialista.
REUTERS – 23/12/09