Javier Arévalo, explotando los sabores del mar

Inició su cebichería con S/.2 mil de capital, ahora solo en días festivos puede vender hasta 1,000 platos entre S/.15 y S/.25.

A la entrada del negocio de Javier Arévalo (39), cebichería “Los II Piratas”, resalta un cartel que lo muestra junto a Gastón Acurio.

A Javier se le ve feliz. Luce radiante con su premio al mejor cebiche, obtenido en el último Festival Gastronómico Mistura. Tuvieron que pasar 13 años para que él y su esposa, Betty Tenorio (37), gozaran a morir de un triunfo.

Durante la entrevista, esta pareja, uno sentado al frente del otro, intercambia miradas y parecen decirse mentalmente: “Lo hicimos juntos”.

Por problemas de salud, durante 13 años, ambos solo veían pasar el dinero por sus manos, que a las pocas horas de ganárselo a punta de sazón, iba derechito al banco.

Se endeudaron mucho, pero sus clientes nunca les fallaron. Estuvieron allí degustando de los mejores platos que cuestan entre S/.15 y S/.25.

“Nuestros tres pisos siempre están llenos los fines de semana y en fechas festivas”. Javier cuenta que en uno de esos días venden 1,000 platos.

El local donde se levanta su cebichería se abrió a la vida empresarial hace 22 años.

En el primer piso estaba su dormitorio, pero se quedó sin este cuando junto a un amigo, movidos por la idea de manejar sus tiempos y un negocio, abrieron la cebichería.

Eran jóvenes, estudiantes de administración, y respiraban adrenalina. Alquilaron tres mesas y se levantaban temprano para ir al terminal pesquero a comprar insumos frescos. Las noches eran de relax para ellos.

Cuatro años después, Javier siguió solo su camino empresarial y aprendió a cocinar. La piel bronceada de Javier y su tono de voz muestran a un hombre con mucha picardía y empeño. “No me dejo vencer fácilmente”.

Ahora, Javier y su esposa sonríen al lado de sus hijos, pues saben que hoy el éxito los toca y ya se alistan a saborear de más triunfos. “Estamos unidos y creciendo económicamente. Pensamos abrir un local más”.

“En todo negocio dedicado a la venta de comida, los productos frescos, la buena sazón y el buen servicio, marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso”.

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