Morales: Colombia es "otro Guantánamo"
El mandatario boliviano arremetió contra el país cafetalero debido a la presencia de militares estadounidenses en su territorio.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, manifestó el lunes su rotundo rechazo al acuerdo con el que Colombia permite a soldados estadounidenses usar bases militares en su territorio, uniéndose a la negativa expresada por otros líderes de Latinoamérica.
El líder izquierdista calificó al país cafetalero como “otro Guantánamo” en clara alusión a la base militar que Estados Unidos arrienda en la bahía del mismo nombre en territorio cubano desde principios del siglo pasado.
“Así como se instalaron en Guantánamo para amenazar al pueblo cubano, esas tropas ahora lo hacen en Colombia que es otro Guantánamo, pero en el seno de Sudamérica”, dijo Morales a periodistas en la ciudad central de Cochabamba, según consigna la agencia Reuters.
“Quiero expresar mi repudio, mi rechazo a esta clase de amenazas militaristas contra los pueblos de nuestra América (...) este tratado entre Colombia y Estados Unidos es una abierta provocación, en especial, a los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América)”, agregó.
Colombia y Estados Unidos firmaron hace una semana un polémico tratado que autoriza a militares estadounidenses a utilizar por 10 años siete bases en este país sudamericano para operaciones de combate al narcotráfico y el terrorismo.
La decisión del mandatario colombiano Alvaro Uribe, considerado el más firme aliado de Washington en la región, enfureció a varios gobiernos del bloque izquierdista ALBA.
La semana previa, el ex presidente cubano, Fidel Castro, calificó al acuerdo como “la anexión” de Bogotá a Washington.
Morales, que en un mes buscará la reelección en su país, expulsó en septiembre del 2008 al embajador estadounidense, Philip Goldberg, acusándolo de alentar una subversión de líderes regionales derechistas.
Luego expulsó a la agencia antidrogas estadounidense DEA y limitó las operaciones de la agencia de cooperación USAID, con la misma denuncia de que daban apoyo a la oposición conservadora, en medio de un proceso de cambio de Constitución.
En los últimos meses, ambos gobiernos mantuvieron reuniones con el fin de restablecer relaciones luego de más de un año de la expulsión mutua de sus embajadores.