El canciller descarta una "escalada de conflictos" con Chile
José García Belaunde afirmó que "lo sustantivo de la relación bilateral" se encuentra bien encaminado.
El canciller José Antonio García Belaunde descartó la existencia de alguna “escalada” diplomática por la realización de una operación militar en Chile cerca de la zona fronteriza, y aseguró que ese ejercicio es “un poco secundario” frente a las relaciones comerciales y económicas entre ambos países.
“Creo que no hay ninguna escalada diplomática, lo que hay es una operación que suele hacerse en los países a través de sus ejércitos. (…) No podemos hablar de escalada de conflictos o de controversia por eso”, puntualizó.
Agregó que ese ejercicio castrense, denominado “Salitre 2009” y que se efectuará en la región de Antofagasta en octubre, empieza a ser “un poco secundario” cuando lo sustantivo de la relación bilateral se encuentra bien encaminado.
Por ejemplo, detyalla la agencia Andina, García Belaunde mencionó que lo más importante es el intercambio comercial entre las dos naciones sudamericanas, el incremento recíproco de inversiones, el continuo tráfico fronterizo para beneficio de las ciudades de Tacna y Arica, la protección de ciudadanos peruanos por leyes chilenas en ese país, etcétera.
El jefe de la diplomacia peruana también refirió que el pacto de no agresión, planteado por Perú ante la Organización de Naciones Unidas, no se limita únicamente a dos países, sino al conjunto de naciones de la región sudamericana.
“El pacto, que puede ser una carta de compromiso o que puede adoptar otro nombre, está destinado a compromisos y garantías que nos demos mutuamente todos los países de la región, no sólo hablamos de un par”, dijo.
Sostuvo que el documento tiene por objeto crear condiciones para que haya seguridad y para que pueda producirse un proceso, si no de desarme por lo menos de limitación en el gasto armamentístico.
Respecto de las compras militares en la región, García Belaunde expuso la tesis del crecimiento económico de América Latina como el factor que ha generado el incremento en la adquisición de material bélico.
Sostuvo, por ejemplo, que ninguno de los problemas que puede haber en la región, como el diferendo de Argentina y Uruguay por las papeleras, o las dificultades diplomáticas de Colombia y Ecuador, o el diferendo limítrofe de Perú y Chile en La Haya, podría eventualmente conducir a un conflicto.
“Sucede que América Latina ha tenido años de crecimiento económico importante; además, ha sido capaz de sortear una crisis internacional, (…) y ha decidido que esa posición económica también debe reflejarse en su aparato militar”, argumentó.