Proponen reuniones descentralizadas para explicar el decreto 1090
Buscarían hablar con las autoridades amazónicas y detallar el alcance de las normas.
El secretario de Coordinación de la PCM, Juan Manuel Figueroa, anunció que se planteará realizar reuniones descentralizadas con las autoridades de las comunidades amazónicas, para explicar el alcance de los decretos legislativos relacionados con la selva del país, entre ellos el 1090.
“La intención ahora, y va a ser mi planteamiento al premier, es de ir a cada región y sentarnos con las autoridades amazónicas y explicar el alcance de los decretos con los funcionarios respectivos de cada sector; esto sería un punto fundamental y se tendría un gran avance”, indicó en declaraciones a la Agencia Andina.
Sostuvo que el objetivo es entablar un trato directo con los representantes verdaderos de las comunidades nativas, conocidos como “Apus”.
Asimismo, dijo que se planteará que en estas reuniones participen también los gobiernos regionales y locales.
Señaló que la intención de la Presidencia del Consejo de Ministros es continuar el diálogo que quedó afectado por los últimos hechos violentos en Bagua.
“No queremos dividir. Es necesario y justo que los Apus conozcan de manera directa y sepan que no se privatizará el agua y sus propiedades. La idea es convocar también a los gobiernos locales y regionales y trabajar en conjunto”, indicó.
Mencionó que también viajarían técnicos del Ministerio de Agricultura, Energía y Minas, representantes de Cofopri, entre otros sectores vinculados a los mencionados Decretos Legislativos.
El funcionario dijo esperar que los alcaldes y presidentes regionales también lleguen con sus especialistas y ayuden en el diálogo directo.
Las comunidades de la amazonía se oponen a un grupo de decretos legislativos y por ello iniciaron un paro cuyo episodio violento del último viernes dejó como saldo 23 policías muertos.
Con la finalidad de encontrar una salida pacífica al conflicto, el gobierno había abierto una mesa de diálogo con el dirigente de Aidesep, Alberto Pizango, quien finalmente radicalizó sus demandas y decidió no asistir a las reuniones.