El Gobierno restableció el orden en el ducto de Camisea
El Ejecutivo recuperó las instalaciones tomadas por los nativos amazónicos desde hace unos días, mediante la aplicación de un plan para proteger la seguridad energética del país.
La policía y militares restablecieron el orden en dos instalaciones de transporte de gas en el sureste de Perú, que habían sido invadidas por nativos amazónicos sin que afectara el suministro del combustible, informó el Gobierno.
Los indígenas, portando flechas y lanzas, se habían apostado desde el sábado en las dos instalaciones por donde pasa un tramo del ducto de gas de Camisea, período en que manipularon equipos y dañaron un termogenerador, según la firma operadora Transportadora de Gas del Perú.
“Este operativo fue diseñado e implementado por los Ministerios de Defensa, Interior y de Energía y Minas con el fin de restaurar el orden y proteger la seguridad energética del país”, informó el Ministerio de Energía y Minas (MEM).
El MEM dijo que el orden en la zona se restableció a las 14.00 hora local (1900 GMT).
Imágenes de la televisora local Canal N -detalla Reuters- mostraron más temprano a nativos rodeando y atravesando la malla metálica que bordea una instalación de válvulas del gas de Camisea.
Un portavoz de la firma Transportadora de Gas del Perú dijo a Reuters que no tenía información de inmediato acerca de la situación de las dos instalaciones de transporte de gas.
Desde hace varias semanas, nativos amazónicos protestan en algunas zonas selváticas del país en demanda de la derogatoria de leyes que según los indígenas perjudica la propiedad de sus tierras, ricas en recursos naturales como gas y petróleo.
Las leyes fueron aprobadas por el Gobierno del presidente Alan García, quien está fomentando la inversión privada en el sector de los hidrocarburos, en medio de esfuerzos por transformar al país en un exportador neto de petróleo.
En la invasión de las instalaciones de transporte de gas de Camisea participaron al menos 50 nativos Machiguengas -con pintas en la cara-, que afirman que las operaciones gasíferas dañan y contaminan sus territorios en la selva alta del Cusco.
Los campos de gas de Camisea, ubicado en el Cusco, es explotado por la argentina Pluspetrol.
El gasoducto de Camisea tiene una longitud de 560 kilómetros desde los campos de Camisea y atraviesa los Andes hasta una planta en la ciudad costera de Pisco. Por el ducto pasan unos 70,000 barriles de líquidos de gas natural.
Las protestas de los nativos ha obligado a la estatal Petroperú suspender temporalmente el transporte de crudo por un oleoducto en la selva norte de Perú, por medidas de seguridad ante la presencia de indígenas en una estación de bombeo.
Asimismo, Pluspetrol mantiene paralizadas la extracción de petróleo en su operación en la selva norte y redujo su producción en un lote debido a otra protesta de indígenas.
Pluspetrol opera los dos lotes petroleros en Perú y extrae casi la quinta parte de toda la producción de crudo del país.
Hasta el momento, las protestas de los nativos no han afectado el abastecimiento de combustibles a la costa, aunque las autoridades afirman que podría estar en peligro si se prolonga por varios días.
Las negociaciones entre los dirigentes de los nativos y representantes del Gobierno estan estancadas.