"La cobertura de servicios influyó en la reducción de la pobreza"
Para la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza, las acciones estatales han sido fundamentales en la disminución.
La mayor cobertura de los servicios de agua y la electrificación vienen influyendo también en la reducción de la pobreza que experimenta el país, estimó el presidente de la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza, Federico Arnillas.
Indicó que estas acciones estatales tienen incidencia fundamental en la disminución de la llamada pobreza no monetaria, es decir, el indicador que mide directamente la satisfacción de un conjunto de necesidades definidas como básicas.
En ese sentido, afirmó que la Mesa de Concertación reconoce la tendencia sostenida de los últimos años en la reducción de la pobreza monetaria, tal como reveló las recientes cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
“Pero hablamos de pobreza monetaria. En el aspecto de la pobreza no monetaria, también allí hay algunos indicadores que son positivos, en términos de la mejora de la cobertura de servicios de agua y electrificación, por ejemplo”, declaró a la Agencia Andina.
La pobreza monetaria es un método también denominado Líneas de Pobreza, que consiste en la definición de un umbral de pobreza a través de la valoración monetaria de una canasta de bienes y servicios considerados básicos, y su comparación con los recursos de que disponen los individuos o los hogares para adquirirla.
En ese sentido, si los recursos resultan insuficientes se considera que el hogar o la persona se encuentran en condiciones de pobreza.
La pobreza en Perú durante 2008 se redujo en 3.1 puntos porcentuales respecto al año anterior, al pasar de 39.3% en 2007 a 36.2% el año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Este resultado se suma a la reducción de la pobreza obtenida durante 2007, cuando disminuyó en 5.2 puntos porcentuales respecto a 2006, pasando de 44.5 a 39.3%.
El investigador sostuvo que la Mesa de Concertación percibe que la pobreza disminuye gracias al crecimiento sostenido de la economía, aunque expresó cierta preocupación por los efectos de la crisis financiera internacional.
Manifestó que un primer impacto de la crisis es la desaceleración del crecimiento económico nacional, lo cual generaría que los índices de pobreza se congelen, o en el peor de los casos, se incrementen en perjuicio de la población.
“Confiamos, sin embargo, que el objetivo de reducir la pobreza siga siendo un objetivo vigente de la política pública, y en ese sentido podamos así poner el esfuerzo necesario, entre Estado y sociedad civil, para lograr el objetivo de llegar a 30 por ciento”, comentó.
Arnillas señaló que la tendencia promedio de disminución es positiva, pero alertó que algunas regiones del país se encuentran bastante alejadas de ese promedio, como las cuatro regiones del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), afectadas por el narcoterrorismo.
Con el objeto de lograr resultados parejos, recomendó soluciones más eficaces para cada realidad y evitar así que las “recetas válidas” en Lima, sean ineficaces en las provincias del interior.
“Una herramienta importante es el presupuesto por resultados. Este año hay 3 mil 666 millones de soles para nueve programas estratégicos, y esta es una herramienta que nos permite hacer un seguimiento de cómo se desempeña cada nivel de gobierno”, agregó.