Suspenden al presidente de la Corte Suprema de Bolivia
La decisión de los diputados oficialistas agrava la crisis en el Poder Judicial de ese país.
La Cámara de Diputados de Bolivia suspendió al jefe de la Corte Suprema al acusarlo de retrasar un juicio contra el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y algunos de sus colaboradores, cuyos procesos han generado tensiones diplomáticas con Estados Unidos y Perú.
La decisión fue tomada en la madrugada del jueves por la mayoría oficialista de diputados y agrava una crisis en el Poder Judicial, en detrimento de la agilización del juicio que se le sigue al ex presidente y cuya audiencia está programada para comenzar la próxima semana.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eddy Fernández, fue suspendido por acusaciones de “retardación de justicia” por el caso que se le sigue a Sánchez de Lozada y otros 15 funcionarios de su Gobierno acusados, entre otras cosas, de genocidio por sucesos en el 2003, informaron diputados, precisa la agencia Reuters.
“Han pasado seis años desde los hechos ocurridos en octubre de 2003 en El Alto donde murieron 67 personas y hasta la fecha Fernández no agilizó la demanda contra Sánchez de Lozada y sus ex ministros, permitió la fuga de Luis Alberto “Chito” Valle y no procesó a Tonchi Marinkovic”, argumentó el diputado del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), René Martínez.
“Esos son suficientes indicios para concluir que Eddy Fernández incurrió en el delito de retardación de justicia”, agregó, citado por la agencia estatal ABI.
Sin embargo, será la Cámara alta, de mayoría opositora, la que ahora debe decidir sobre el caso.
Sánchez de Lozada está refugiado en Estados Unidos y tres de sus ex ministros -también cuestionados- recibieron esta semana asilo político en Perú, lo que provocó una protesta del Gobierno del presidente Evo Morales y la amenaza de una posible ruptura en las relaciones de La Paz con Lima.
La ex ministra Mirtha Quevedo, una de las asiladas en Perú y acusada en el mismo caso, recusó a todos los miembros del Tribunal que atiende el proceso y, para reemplazarlos, se requiere que la sala plena se reúna y designe a nuevos conjueces.
Sin embargo, tras la suspensión de Fernández la sala no podrá reunirse, lo que retardaría inevitablemente el proceso.
Sánchez de Lozada fue el principal impulsor de una ola de privatizaciones que Morales ha comenzado a desmantelar desde el 2006, primero con la nacionalización de campos de gas que abastecen a los mercados de Argentina y Brasil.
El juicio a Sánchez de Lozada es una de las principales promesas políticas de Morales, un líder indígena socialista afín a su colega venezolano Hugo Chávez.