Cuba aplaude la liberación de los viajes desde Estados Unidos

Los cubanos esperan que las medidas adoptadas por la Casa Blanca normalicen las relaciones bilaterales.

La eliminación en Estados Unidos de las restricciones de viaje a Cuba inyectó alegría en el aeropuerto de La Habana, escenario por años de desgarradoras separaciones familiares que se recrudecieron durante el Gobierno de George W. Bush.

El presidente estadounidense, Barack Obama, liberó el lunes los viajes familiares y envíos de remesas a la isla, detalla la agencia Reuters.

La noticia no fue reportada inmediatamente por la prensa estatal cubana, pero llegó en boca de los cubano-estadounidenses procedentes de Miami que aterrizaron en la tarde del lunes en la pequeña Terminal 2 del aeropuerto de La Habana.

“Eso será muy bueno para que la gente pueda venir a su tierra, para las relaciones familiares”, dijo Hilario Martínez, un emigrante de 67 años recién llegado de Miami, donde vive desde hace una década y media.

“Obama tiene muy buenas ideas (...) nosotros confiamos en que él va a resolver muchos problemas”, agregó, empujando un carrito repleto de bultos y maletas.

Decenas de vuelos chárter unen cada semana Estados Unidos con Cuba.

Durante la administración anterior del presidente Bush, los cubano-estadounidenses solo podían viajar una vez cada tres años.

Obama había reducido en marzo el plazo a un viaje al año y ahora los liberó, cumpliendo una de sus promesas electorales a pocos días de la Cumbre de las Américas, donde varios líderes latinoamericanos dijeron que lo presionarían para que elimine el embargo comercial contra la isla.

La Casa Blanca dijo el lunes que la liberación de los viajes busca “extender una mano al pueblo cubano”. La administración ha aclarado, sin embargo, que no eliminaría el embargo de más de 47 años hasta que Cuba no de señales de apertura democrática y mayor respeto por los derechos humanos.

Sin embargo, cubanos de las dos orillas están esperanzados con que las medidas anunciadas en Washington contribuyan a una futura normalización de las relaciones entre los dos enemigos de la Guerra Fría.

“Ojalá lo haga, porque 50 años con el embargo y la jodedera esta al final no han hecho nada. Hay muchas familias aquí y allá y la unión es lo que vale y que progresen las relaciones”, dijo Nelson, un cubano residente en Estados Unidos desde hace más de seis años, mientras abrazaba a sus parientes de La Habana.