Chrysler anuncia una alianza con Fiat
El acuerdo permitiría a la empresa estadounidense recibir ayuda del Gobierno de su país por 6,000 millones de dólares.
El fabricante estadounidense de automóviles Chrysler llegó a un acuerdo marco con la italiana Fiat para una alianza mundial, que goza del respaldo del Tesoro de Estados Unidos, dijo el lunes su presidente ejecutivo, Bob Nardelli.
Chrysler, propiedad del fondo de capital privado Cerberus Capital Management , fue considerada no viable por sí sola por el equipo especial de trabajo designado por el presidente Barack Obama para asegurar la supervivencia de las automotrices estadounidenses.
A la empresa se le dieron 30 días para llegar a una alianza con Fiat o quedarse fuera de un paquete de ayuda financiera del Gobierno del país norteamericano, precisa la agencia Reuters.
“Agradecemos la disponibilidad del Grupo de Trabajo (del sector automotor), junto con los expertos financieros y de la industria, para que estuvieran cerca de nosotros para consultarles en orden a lograr este paso significativo”, dijo Nardelli en un comunicado.
Si Chrysler puede completar la alianza con Fiat y lograr acuerdos de recorte de costos con sus acreedores y su principal sindicato, el Tesoro estadounidense estudiaría invertir otros 6,000 millones de dólares en ella.
Los directorios de la compañía estadounidense y de la italiana dieron su aprobación para cerrar una alianza que ahora está relacionada con la ayuda adicional a Chrysler, dijeron personas conocedoras de las negociaciones.
Nardelli aseguró “personalmente” a todos sus clientes, vendedores, proveedores y empleados que la empresa operará “normalmente” en los próximos 30 días.
Por otra parte, su rival General Motors aseguró que durante los próximos 60 días tendrá que enfrentar los problemas para mejorar la viabilidad de largo plazo de la empresa, ante la amenaza de la Casa Blanca de dejar que la firma quiebre.
GM sostuvo que prefiere completar su reestructuración fuera de los tribunales, por lo que adoptará los pasos necesarios para una reestructuración exitosa, que podría, en todo caso, incluir un proceso supervisado por un tribunal.