Bolivia descartó la devaluación de su divisa
El Banco Central de ese país advirtió que la caída de su moneda no solo está en función de las exportaciones.
Bolivia mantendrá su rígida política de cambio monetario, pese a la abrupta caída de las exportaciones, dijo ayer el Gobierno encabezado por Evo Morales, para desilusión de las organizaciones empresariales que realizan una intensa campaña en demanda de una devaluación.
El déficit del comercio exterior registrado en enero, el primero en cinco años, no puede ser atribuido sólo al tipo de cambio sino a una variedad de factores, principalmente externos, afirmó el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Loza, en un foro de empresarios.
“La devaluación no está solamente en función de las exportaciones, ni resuelve por sí sola la caída de las exportaciones”, dijo Loza, al señalar que Bolivia tiene “una baja vulnerabilidad” ante la crisis mundial.
Tras más de una década de crecimiento, con grandes saltos especialmente en el último bienio, las exportaciones bolivianas cayeron en 32 % en enero pasado, en comparación con el mismo mes del 2008, provocando un déficit de 10.6 millones de dólares frente a un superávit comparable de 164.6 millones.
Loza precisó que, si bien la proyección para el futuro inmediato es que el déficit comercial boliviano persista, no hay planes para ejecutar devaluaciones aceleradas como las que se registraron en los últimos meses en varios países vecinos.
El cambio monetario en Bolivia se mantiene inalterable en 7.07 bolivianos por dólar desde octubre del año pasado, cuando se frenó un descenso lento iniciado casi tres años antes.
“En Bolivia, tenemos desde hace más de 20 años un régimen de cambio flexible, con mini apreciaciones y mini devaluaciones sin previo aviso, y eso no va a cambiar”, dijo el presidente del BCB ante una consulta si podría haber una reactivación de las pequeñas devaluaciones a corto plazo.
En la nota informativa consignada por la agencia Reuters, el titular del Banco Central de Bolivia agregó que la política cambiaria, “seguirá atendiendo más a la estabilidad de los precios internos y al impacto de las importaciones, que sólo a fomentar exportaciones”, estas últimas refiriéndose a materias primas como hidrocarburos y minerales.