Extranjeros se consolidaron como compradores en BVL
Las empresas residentes participaron con el 40.1% de las compras y 35.9% de las ventas de acciones en 2011, según Seminario SAB.
Las personas residentes que invirtieron en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) el año pasado se consolidaron como participantes netamente vendedores, concentrando el 35.7% del total de ventas señala el último Informe Especial de Seminario SAB.
Precisa que las personas se mantuvieron en una posición corta expectante, principalmente por la incertidumbre en el entorno internacional y los efectos que podría ocasionar en el mercado bursátil local.A pesar de esto, y a que en diciembre el Índice General de la BVL cayó 2.2%, -destaca -que tanto las personas jurídicas (empresas) residentes como no residentes se mantuvieron en una posición larga evidenciando las proyecciones positivas que se tiene sobre el mercado local.
Cabe recordar que en el 2011, el IGBVL perdió 16.7% siendo un año difícil para los inversionistas locales tanto por el cambio de gobierno como por los problemas financieros y económicos de la Euro Zona y de Estados Unidos.
Por su parte, las personas jurídicas no residentes (foráneos) se consolidaron como participantes netamente compradores con el 34.6% de las compras del año pasado.
Considera que dado el entorno actual, el Perú se ve como con un mercado de potencial crecimiento en el 2012, siendo un buen destino para los inversionistas extranjeros, los que se han mantenido en una posición, principalmente, larga en el 2011.
Los resultados muestran que tanto las empresas residentes como extranjeras tienen una menor aversión al riesgo que otros participantes.
Volumen
El monto de las inversiones de las empresas residentes en la bolsa limeña alcanzó US$ 2,505.9 y US$ 2,245.3 millones para la compra y venta de acciones en el 2011, respectivamente.
Columna
Roberto Ruarte y Rubén Ullúa, DIRECTORES DE Ruarte´s Reports
Los metales han vuelto a brillar durante enero
El oro ha tenido una buena respuesta alcista en lo que va del año, acumulando una ganancia cercana al 10%. Este avance, que se acentuó durante la última semana, ha logrado superar resistencias técnicas de importancia, lo cual nos lleva a retomar el optimismo a favor del metal, con vista a los próximos meses.
En concreto, el nuevo escenario nos lleva a favorecer un fortalecimiento mayor de corto plazo para el metal, el cual debería llevar los precios hacia la zona de 1,770-1,800 dólares por onza. Más tarde, un quiebre alcista de los 1,800 dólares sería necesario para la liberación de un movimiento de avance mucho más ambicioso hacia las próximas semanas, que termine de llevar la cotización del oro de regreso hacia los máximos históricos de 1,900-1,920 dólares y eventualmente hacia niveles superiores para adelante, como extensión al bull market de la última década.
En relación con lo propuesto, recortes desde estas instancias deberían encontrar soporte en la zona de 1,680-1,650 dólares, para que finalmente el alza del metal continúe su curso y los objetivos alcistas arriba propuestos sean finalmente alcanzados.
Solamente en caso de que veamos debilidades inmediatas del oro por debajo de los 1,650 dólares, se estaría comprometiendo este optimismo actual y entonces sí deberíamos rehabilitar los fantasmas correctivos mayores para adelante.
En lo que respecta a la plata, la situación no es muy diferente, aunque debemos hacer la salvedad que la confianza alcista de mediano plazo ganaría mucha mayor confianza en caso de que veamos subidas por encima de los 35.5-36.5 dólares por onza.
31/1/2012