Primer ministro de Portugal rechaza ampliar rol del BCE

Se alinea con el rechazo de Alemania a la medida promovida por el presidente francés Nicolás Sarkozy.

LISBOA (Reuters).- Portugal, hundido en recesión y apuntalado por ayuda internacional, rechazó el viernes los llamados para que el Banco Central Europeo (BCE) empiece a imprimir dinero como una vía para impulsar el crecimiento económico en la zona euro.

Muchos economistas, junto con el presidente francés Nicolas Sarkozy, han dicho que el BCE debe adoptar un programa de compra de activos similar a los de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de Inglaterra, para ayudar a sacar a la zona euro de la crisis.

Pero el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, cuyo país está atrapado en una profunda crisis económica después de recibir un rescate de 78.000 millones de euros de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, dijo que no era la solución que el BCE imprimiera dinero.

“No quiero que el BCE funcione en Europa como la Reserva Federal lo hace en Estados Unidos o como el Banco de Inglaterra”, dijo. “Esos países también tienen deudas y déficit y también están promulgando medidas recesivas. Si el origen de esta crisis es financiero, en gran parte se debe también a las políticas de los bancos centrales”, añadió.

Irlanda, otro país de la zona euro que recibió un rescate, ha instado al BCE a que se transforme en prestamista de última instancia para resolver la crisis. Pero los comentarios de Passos Coelho sugieren que se está alineando con la oposición alemana en contra de más compra de deuda -o alivio cuantitativo- del BCE.

Passos Coelho dijo, además, que la cumbre de la Unión Europea la semana pasada cumplió con las expectativas en el avance hacia una estricta disciplina presupuestaria para combatir la crisis de confianza en Europa. “No es suficiente tener una moneda común, necesitamos vigilancia presupuestaria estricta y una unión fiscal de estabilidad”, acotó.

Portugal ha introducido duros recortes de gasto para alcanzar estrictas metas presupuestarias bajo su rescate. Passos Coelho dijo que no había otra manera de salir de la crisis que no sea reduciendo la deuda, y apoyó una meta propuesta por los líderes europeos para que los déficits estructurales no superen el 0,5 por ciento del PIB.

Bajo los términos del rescate de Portugal, el país debe recortar el déficit presupuestario a un 5,9 por ciento del PIB.