Boeing entrega con tres años de retraso su primer 787 'Dreamliner'

El nuevo modelo despega hoy de en EEUU y vuela hacia Tokio para pasar a la aerolínea ANA.

SEATTLE (Reuters).- Los trabajadores de Boeing entregaron el lunes literalmente “a mano” el primer 787 Dreamliner a All Nippon Airways, y sus acciones subían con fuerza tras el acontecimiento que coronó casi una década de desarrollo para el avión más avanzado del mundo.

Los 500 empleados de la planta de Seattle, con la ayuda de un remolcador mecánico pero bajo una lluvia intensa, arrastraron la nave -hecha de compuestos de carbono- a lo largo de unos 100 metros para dejarlo frente a sus compradores japoneses, que esperaban sobre una tarima.

La entrega a mano buscaba mostrar el peso ligero de la estructura de la nave, que promete generar un ahorro del 20% en combustible, pero también se convirtió en una metáfora del lento proceso de producción del avión, que sufrió demoras de todo tipo en los últimos años.

“El 787 representa una revolución fundamental, una transformación en el diseño de los aviones, en su producción y en los beneficios que ofrece”, dijo el presidente ejecutivo de Boeing , Jim McNerney, a las cerca de 5,000 personas que rodeaban el avión protegidos con paraguas.

“Dentro de esta increíble máquina hay 95 años de conocimiento aeroespacial de Boeing”, agregó.

Las acciones de la firma saltaban un 3.42%, a 61.55 dólares, a las 1815 GMT en Wall Street.

“No puedo esperar a ver el momento en que los cielos del mundo estén llenos de 787”, dijo el presidente de All Nippon Airways, Shinichiro Ito.

Ejecutivos y trabajadores de la compañía estadounidense admitieron en varias oportunidades el sinuoso camino que recorrió el Dreamliner antes de ver la luz.

La ceremonia se realizó en la planta de Everett que está repleta de naves en producción, una clara señal de los abultados inventarios con los que debe lidiar la empresa.

Los inversionistas están ahora esperando para ver si la empresa puede mágicamente cumplir con todos sus objetivos de producción.

“Este es el momento en que Boeing debe mirar hacia adelante y no hacia atrás, concentrarse en el proceso de producción y satisfacer a sus clientes”, dijo Howard Wheeldon, estratega de BGC Partners. “Una vez que hagan eso el resto se va a acomodar en su lugar”, agregó.

26/9/11