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Caudillismo y pragmatismo como única guía

Enrique Castillo P.

El cambio del Gabinete Ministerial, tal como mencionáramos en su oportunidad, no fue únicamente un cambio de nombres o personas. Ha sido, fundamentalmente, un cambio de actitud en el Gobierno y de orientación a nivel de todos los sectores.

Las declaraciones del presidente de la República sobre su alianza electoral y su relación con la izquierda, así como las del primer ministro sobre la Comisión de la Verdad y las del presidente del Congreso sobre quién manda en el Gobierno, pueden sonar fuertes, pero no nos deben sorprender porque no son otra cosa que una comprobación de lo que se veía venir cuando el Ejecutivo decidió que Óscar Valdés reemplazara a Salomón Lerner, y que los colaboradores de izquierda dejaran sus puestos en el Gobierno.

Esta administración, por lo menos en esta parte de su ruta, ha dejado claro que las consideraciones ideológicas y que los manejos partidarios –de nuevo o viejo cuño- no van con ella, y que serán el caudillismo y el pragmatismo su única guía. Perú Posible y los militantes de la izquierda ya saben ahora que con este Gobierno no existen los compromisos ni los matrimonios políticos, y seguramente los demás partidos ya habrán tomado nota que esta administración se esfuerza en dar señales públicas y notorias de que las condiciones -antes o después- las pone ella, y que no aceptará reclamos o llantos a posteriori. La campaña fue la campaña, hoy estamos en el Gobierno, y los que sueñan con otra cosa no escucharon aquello de que en política no se puede ser ingenuo.

Así, el Gobierno tendrá como sustento únicamente la solidez y la eficacia de sus decisiones, prescindiendo de los intermediarios y las negociaciones políticas, por lo menos las públicas. En buena cuenta, una relación directa entre el Gobierno y la ciudadanía.

¿Se puede sobrevivir así? Siempre se puede. Si no, preguntémosle esto al presidente Correa en Ecuador. La pregunta es: ¿en qué condiciones? Depende de la capacidad para lograr el equilibrio, la que se pondrá a prueba con el Reglamento de la Ley de Consulta Previa, la Ley General de Trabajo, el manejo de la Ley de la Carrera Pública Magisterial, el manejo de los conflictos sociales y la política social.



(*)Periodista