2009/11/26
con la tuya y con la mía
Ahorro de energía, la revolución de los LED
Ricardo Valcárcel (*)
Cuando se trata del tema de energía, usualmente se discute sobre su oferta: si ella debe derivar de hidroeléctricas, termoeléctricas a gas o diesel, biocombustibles, eólicas, de la conversión solar y otras no convencionales.
El otro lado de la moneda es la demanda de energía, donde hay mucho por hacer para reducirla sin pérdida de eficiencia y sin mayor inversión y costo. Un ejemplo, al respecto, es la reducción viable del consumo de energía eléctrica en todo lo que es iluminación.
Posiblemente, muchos hemos visitado de noche el centro de Lima, un atractivo turístico que nos hace sentir orgullosos de nuestra ciudad, por la iluminación que se ha dispuesto en varios inmuebles y plazas principales. Si han paseado por la Plaza Bolívar, frente al Congreso, quizá no estén informados de que su buena iluminación se debe a luminarias con la tecnología LED (light emitting diode o diodo emisor de luz, en español ) que convierte la electricidad en luz directamente. Ya en estos últimos años, hemos experimentado la creciente utilización de lámparas fluorescentes compactas o "focos ahorradores".
Eso está muy bien, pero la tecnología avanza y se debe analizar, asimismo, la introducción masiva de la tecnología LED, pues tiene muchas ventajas a los ahora arcaicos focos incandescentes y a las lámparas halógenas.Cada uno en su hogar o su empresa puede decidir tal reemplazo, pero igualmente nuestras autoridades deben hacer lo propio con el alumbrado público que sufragamos con la tuya y con la mía. Revise usted la factura que mensualmente paga y verá que el gasto en ese rubro es significativo. En el alumbrado de calles urbanas, carreteras, parques, plazas, estacionamientos y puentes, se gastan decenas de millones y millones de soles.
Las nuevas tecnologías ahorran más de 60% de energía, duran considerablemente más y tienen menores costos de mantenimiento. Pero lo más destacable es que son ecológicamente favorables, especialmente la tecnología LED. Producen menos calor, y disminuyen la producción de dióxido de carbono y otros elementos nocivos que provocan el efecto invernadero.
Así lo han entendido otros países y están tomando medidas enérgicas. La Unión Europea está en un proceso de eliminación de los focos incandescentes, que debe culminar en el 2012. EE.UU. está procurando algo similar, mientras China acomete grandes proyectos públicos con tecnología LED.
En el Perú, necesitamos el empeño de nuestros burócratas para ejecutar programas semejantes en gran escala, con el posible financiamiento privado en la inversión. Además, Osinergmin podría brindar mucha mayor y más simple información para los cambios en menor tamaño.
(*): Analista económico.
ricardo_valcarcel@yahoo.com
El otro lado de la moneda es la demanda de energía, donde hay mucho por hacer para reducirla sin pérdida de eficiencia y sin mayor inversión y costo. Un ejemplo, al respecto, es la reducción viable del consumo de energía eléctrica en todo lo que es iluminación.
Posiblemente, muchos hemos visitado de noche el centro de Lima, un atractivo turístico que nos hace sentir orgullosos de nuestra ciudad, por la iluminación que se ha dispuesto en varios inmuebles y plazas principales. Si han paseado por la Plaza Bolívar, frente al Congreso, quizá no estén informados de que su buena iluminación se debe a luminarias con la tecnología LED (light emitting diode o diodo emisor de luz, en español ) que convierte la electricidad en luz directamente. Ya en estos últimos años, hemos experimentado la creciente utilización de lámparas fluorescentes compactas o "focos ahorradores".
Eso está muy bien, pero la tecnología avanza y se debe analizar, asimismo, la introducción masiva de la tecnología LED, pues tiene muchas ventajas a los ahora arcaicos focos incandescentes y a las lámparas halógenas.Cada uno en su hogar o su empresa puede decidir tal reemplazo, pero igualmente nuestras autoridades deben hacer lo propio con el alumbrado público que sufragamos con la tuya y con la mía. Revise usted la factura que mensualmente paga y verá que el gasto en ese rubro es significativo. En el alumbrado de calles urbanas, carreteras, parques, plazas, estacionamientos y puentes, se gastan decenas de millones y millones de soles.
Las nuevas tecnologías ahorran más de 60% de energía, duran considerablemente más y tienen menores costos de mantenimiento. Pero lo más destacable es que son ecológicamente favorables, especialmente la tecnología LED. Producen menos calor, y disminuyen la producción de dióxido de carbono y otros elementos nocivos que provocan el efecto invernadero.
Así lo han entendido otros países y están tomando medidas enérgicas. La Unión Europea está en un proceso de eliminación de los focos incandescentes, que debe culminar en el 2012. EE.UU. está procurando algo similar, mientras China acomete grandes proyectos públicos con tecnología LED.
En el Perú, necesitamos el empeño de nuestros burócratas para ejecutar programas semejantes en gran escala, con el posible financiamiento privado en la inversión. Además, Osinergmin podría brindar mucha mayor y más simple información para los cambios en menor tamaño.
(*): Analista económico.
ricardo_valcarcel@yahoo.com