¡Atención viajero de negocios! Dígale adiós al jet lag con este hallazgo científico

La comunidad médica ha dado el siguiente paso hacia el descubrimiento de una cura para el jet lag, gracias a un estudio sobre una proteína llamada Rev-ErBA. Entérese aquí los detalles y siga los consejos de especialistas.

(Foto: Getty Images)
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(Bloomberg).- Los vuelos más largos del mundo se están haciendo más largos. La ruta más reciente de Emirates desde Dubái hasta Auckland dura unas asombrosas 16.5 horas, el vuelo más largo del mercado, mientras que Qantas planea lanzar una nueva ruta de 17 horas entre Perth y Londres el 2018.

Con lo penoso que pueden ser los vuelos largos, lo que de verdad debería preocuparle es lo que viene después de ellos: el jet lag.

Aunque eso podría estar por cambiar: la comunidad médica ha dado el siguiente paso hacia el hallazgo de una cura para el jet lag, gracias a un estudio del Salk Institute publicado el año pasado en Cell.

De acuerdo con el Dr. Ronald Evans, el autor principal del estudio, una proteína llamada Rev-ErBA podría ser la clave para desbloquear un ritmo circadiano regular, saludable sin importar dónde (o cuándo) en el mundo se encuentre usted.

Entendamos el reloj biológico.
Resulta que el ritmo circadiano, un ciclo fisiológico que más o menos coincide con la duración de un día, no solo regula cuándo nos sentimos soñolientos, sino que también regula cuándo nos da hambre y cuándo nos sentimos más activos.

“En circunstancias normales, dormimos cuando está oscuro y despertamos y comemos cuando sale el sol”, dijo Evans.

Comer es un aspecto clave; el ritmo circadiano tiene que ver con dormir y metabolismo. En otras palabras, usted puede combatir el jet lag consumiendo (y quemando) calorías en las horas correctas así como tratando de dormir a las horas correctas.

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[Una cura para el jet lag podría estar en camino. Foto: Getty Images]

¿Píldoras para jet lag de venta directa al público?
Su ritmo circadiano no se regula solo: la Rev-ErbA lo hace. Según el estudio de Evans, la proteína actúa como un conmutador maestro que coordina el “encendido y apagado” de los genes que regulan nuestros ritmos circadianos, incluidos aquellos involucrados en nuestro metabolismo.

Identificar ese conmutador maestro y comprender cómo funciona es el primer paso para controlarlo artificialmente. Regulando tanto la cantidad de Rev-ErbA en el cuerpo así como cuánto fluctúa ella en el transcurso de un día, podríamos eventualmente hallar la cura para el jet lag.

Y eso no es todo: la misma ciencia podría, a la larga, ofrecer un alivio para las personas con problemas para dormir crónicos y otras condiciones crónicas que pueden desarrollarse a raíz de un ciclo circadiano alterado.

Cómo controlar el conmutador maestro de su cuerpo.
La píldora que previene el jet lag todavía está a años de aparecer, pero hay abundantes estrategias simples y específicas que le permiten tomar el toro por las astas.

Sí; distintos métodos funcionan para distintas personas. Los viajeros frecuentes promocionan de todo, desde tomarse una píldora antes de despegar, hacer yoga a la llegada, y hasta apps.

Pero cuanto más comprendemos los mecanismos que genera el jet lag, mejor equipados estamos para identificar y elegir nuestras tácticas.

La mayor lección de Evans es dar la misma importancia a los tres pilares del ritmo circadiano al momento de reiniciar su calendario en una nueva zona horaria. Mientras más pronto usted se esté moviendo, durmiendo y comiendo en las horas correctas, más pronto usted se ajustará.

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[La luz solar y el ejercicio son dos claves poco utilizadas para curar el jet lag. Foto: Getty Images]

La solución más fácil que todos debieran aplicar.
El mayor rol de la dieta en el combate del jet lag nos llevó a convocar a la nutricionista Kimberly Snyder para consejos adicionales: entre sus clientes se cuentan personalidades como Kerry Washington, Channing Tatum y Ben Stiller, y ella recientemente coescribió un libro con Deepak Chopra donde abordan los ritmos circadianos en profundidad.

Su consejo profesional: omita el desayuno del hotel, y ni siquiera piense en servicio a la habitación. En cambio, dijo Evans, debe despertarse a su hora normal y salir del lugar para una comida matutina.

Eso reiniciará su ciclo de actividad y el de alimentación, al tiempo que tomará algo de aire fresco y se obligará a despertar a una hora razonable. Contrario a lo que se podría pensar, es mucho mejor que relajarse en la mañana debajo del cobertor del hotel con una taza de café.

“Podemos usar la comida y la exposición a la luz para ajustarnos más rápidamente al horario cuando comemos, dormimos, despertamos y nos exponemos a la luz natural”, aconsejó ella.

Snyder dijo que la luz solar “ayuda a señalizar y reiniciar nuestros ritmos circadianos”, lo que permite a nuestros cuerpos adaptarse más rápidamente. Ella agregó que lo que uno pide de desayuno también puede marcar una diferencia.

Para combatir las tensiones del viaje, evite esos alimentos grasosos y azucarados que a todos se nos antojan cuando estamos soñolientos y, en cambio, coma alimentos ricos en aminoácidos y antioxidantes, como espárragos, brócoli, aguacate, espinaca y ajo. Unas tostadas con aguacate y los omelets veganos jamás sonaron mejor.

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[Haga lo contrario a esto. Foto: Getty Images]

Más consejos para viajeros agotados.
Actúe con antelación. Algunos cambian su horario para dormir antes de viajar; gracias al estudio de Evans sobre la Rev-ErbA, ahora sabemos que usted puede cambiar su horario para comer, también.

Snyder dijo: “Debiéramos ayunar mientras estamos en el avión, y luego comer poco después de aterrizar, a fin de reiniciar nuestro ritmo”.

Y si aterriza con un apetito voraz a medianoche, trate de evitar una cena absurdamente tarde. En cambio, “programe su primera comida de manera que coincida con la hora de comer más próxima que corresponda en su nueva zona horaria”, aconsejó.

Usted es lo que come. “Asegúrese de no comer una proteína, ni una cena rica en grasa la noche antes del viaje”, dijo Snyder. “Eso no solo le hará sentirse pesado [en el avión], sino que también dirige energía hacia la digestión durante la noche”, lo que hace que sea más difícil quedarse dormido durante el vuelo, como si eso no fuera ya bastante complejo. Omitir la comida en el avión tampoco hace daño.

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[Recuerde: dos vasos con agua por cada vaso de café o vino. Foto: Getty Images]

Usted también es lo que bebe. “Beba abundante agua y lleve vitamina C natural o paquetes de antioxidante para mezclarlos con su agua en el avión y después de su vuelo”, aconsejó Snyder.

Ella dijo que los viajeros también debieran evitar el alcohol y la cafeína antes, durante y después del viaje, ya que ambos son deshidratantes y pueden tener efectos perjudiciales en el sistema nervioso.

Si usted llega a beber, siga la regla básica de los viajeros frecuentes: dos vasos de agua por cada copa de vino o taza de café.

Los suplementos ayudan. Usted sabe que debe tomar melatonina si no puede quedarse dormido en su nueva zona horaria. Pero ¿y qué tal el óxido de magnesio? Puede mantener bajo control su salud digestiva (estamos hablando del final del proceso de nutrición), lo que contribuye a un ritmo circadiano “regular”.

Sea realista. Si no se recupera del jet lag en el primer o segundo día, no se castigue. Algunos viajeros son más rápidos para adaptarse que otros, y los relojes circadianos pueden ajustarse solo poco a poco.

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